miércoles, 24 de agosto de 2011

Kiwis y más kiwis

Se vino nomás el primer trabajo en Nueva Zelanda: el picking, de kiwis más precisamente, que es, ni más ni menos que la famosa “recolección de fruta”. El kiwi , como muchos saben, es el símbolo nacional en Nueva Zelanda. (El kiwi es un animal que está el peligro de extinción). Asímismo, la gente de Nueva Zelanda se define a sí mismo como “kiwi”, y también se le dice a la moneda de acá. De repente, nuestra vida se volvió un kiwi, y no sólo eso, nos dimos cuenta que decíamos más “kiwi” que lo inusual: eso de que después de este trabajo “no podés ver más un kiwi”, es verdad, y que soñás con ellos, es verdad también.

El trabajo de picking parece sencillo pero tiene sus exigencias. El laburo lo conseguimos rapidísimo, el segundo día que llegamos a Tauranga, al hostel Harbour Side, donde nos dijeron que al otro día nos iba a venir a buscar el jefe y nos iba a mostrar cómo era la orchad (sin saber que ese día ya arrancábamos el trabajo).

Aqui detallo ciertas palabras, frases que se fueron repitiendo durante el "picking" y que también hay que tener muy en cuenta si uno trabaja de esto.

FASTER, FASTER! Decía nuestro querido Peter cada vez que venía a nuestra orchad para ver cómo iba nuestro picking. Pero lo decía casi cantando, de buen humor.

Peter es un tipo super marketinero y es buen jefe. -"La hace re bien" es lo que decimos con Gonzalo, porque en vez de cagarnos a pedos cuando hacemos mal algo (léase dejar un kiwi con cabito, tirarlo en la canasta desde muy arriba cosa de que se pueda machucar, entre otros), nos enseñaba cómo hacerlo bien para no volver a tener el mismo error la próxima vez. Entonces viene el tipo, nos muestra cómo quedaría el kiwi si esta mal recolectado y básicamente nos dice que eso va a la Packhouse y que después lo rechazan. Digo que es buen jefe porque el señor cada mañana venía, nos reunía, , saludaba uno por uno, y de alguna manera trataba de motivarnos con algo como para que hagamos bien el trabajo del día (de ahí lo del mkt); por ejemplo: "hoy hay mucho trabajo para hacer....pero mas tarde, les prometo fish and chips". -"Come on guys, we can do it! Peter es de Tasmania (ojo, no es de Australia, es de Tasmania, je), de tez blanca y estatura baja. Es un tipo raro, a veces pareciera tener muy buena onda, a veces está con cara de perro, nunca se sabe. Gente del hostel nos ha contado que dentro del rubro picking es el mejor contractor, básicamente por 2 motivos: buen tipo y buena plata. La mayoría de los demás contractors son indios y según comentan se te ponen al ladoy te empiezan a decir: "Come on, FASTER, FASTER! Apurándote y diciéndotelo de mala manera. Un chico que conocimos nos contó que conoció a otro chico que como no estaba trabajando tan rápido, hizo sacar a todos 10' de la orchad no pagándoles esos minutos , sólo por él. Por suerte esas cosas no las vivimos, era dentro de todo relajado, hasta comíamos los kiwis machucados (Claro, cuando no estaba Peter cerca!). Otra ventaja que tenía este tipo, es que pagaba 13 la hora (after tax) mientras que los demás ganaban 11 (y a veces hacíamos más; los días de los green kiwis que más tarde pasaré a detallar). Por todo esto, nuestro primer laburo en nz fue con "el mejor contractor..." o eso hasta que encontremos a uno mejor.

Orchad. Nosotros trabajamos en un Orchad que se divide por Streets (calles). Es terrible cuando no “podemos ver la luz hacia el final de la street” porque eso significa que tenemos un día laaargo de trabajo.

Nos hacían trabajar a veces hasta las 21 con luces y nadie se quejaba. Entiendo perfectamente que todos hacían eso para ganar plata, claro, como cualquier trabajo. Pero los días que nos decían “bueno , hoy toca trabajar hasta tarde, pero les compro pizza” NADIE dice ni MU. Ninguna actitud de queja, y entre nosotros me refiero, después de 9 horas con la espalda doblada. A veces con Gonzalo, en esos días donde teníamos que trabajar hasta la noche (que implicaba pasar algo de frío también), me sentía tan argentina, quejándome y quejándome. Uno ya se mentalizaba que a las 17 se acababa todo, y cuando venía el hombre a decirnos eso, era lo peor! .

Es casi una terapia. Me dijeron que me iba a encontrar “ conmigo misma”.ja! Bueno, he experimentado muchas cosas con el picking. Mientras sacás cada frutita podés sociabiliazar o no. Y…son casi 10 horas, a veces está bueno hablar con tus compañeros mientras trabajas, se te hace mas rápido (no nos dicen nada si hablamos, lo único que está prohibido es escuchar música porque no escuchás el sonido del tractor y te puede hacer torta de kiwi. Pero a todo esto, quería ir al punto que también uno se encuentra consigo mismo cuando hace picking (¡!). Es empezar la mañana y el día con el sonido de la naturaleza, solo, encontrando tu espacio donde sacar kiwis (como diciendo, bueno, yo me ocupo de este sector, porque la idea es que no se acumule tanta gente en un mismo espacio) y es inevitable ponerte a pensar cosas. Tenes sin duda TU momento., debajo de la orchad, bajo los minimos rayos del sol que van entrando en cada agujerito, y a la mañana, es una sensacion casi placentera. Creo que en esos momentos s eme hizo casi inevitable pensar por qué me fui a Nz, qué hacía ahí; proyectos, planes, a dónde quisiera ir, etc- Después del almuerzo, ya es otra cosa: humedad, pies frios y ganas de irse al hostel. Ahí solo espero el “Lunch timeeeeee guysss” (que son 15’, literalmente). Y después tipo 17 nos volvemos a activar todos para terminar rapido.

Supervisores. Cada uno tiene sus cosas, se te acercan y te dicen (de la mejor manera): “mirá, creo que deberías cortar el kiwi así” . O sino viene otro: “creo que deberian ustedes 3 empezar por acá, siempre es mas facil”. Después viene otro y nos dice: “creo que si empiezan por acá van más rapido”. Y entonces en qué quedamosss!!! No los entendía. De todas maneras eran todos muy buena onda, y hasta se nos ponían a hacer chistes cuando íbamos a descargar los kiwis en la bin. -"Argentinaaaaaaa....!" Y cuando nos veían a las mujeres cara de sufrimiento cada vez que descargábamos los kiwis (que son pesados cuando ya tenes la bolsita casi llena) nos decían siempre lo mismo: Que imaginemos que es un bebe (¡!).No, thanks, I don't want to think about that.

Los tongas son los más rapidos del Oeste. Además de nosotros tambien estáabael otro “team” integrado por los Tongas. Se vestían todos iguales (no pregunten por qué): encapuchados, con una vincha, algunas mujeres con trenzas). Pero, ¿Por qué se caracterizaban los tongas? Porque eran unos pulpos pickeando. No sé como hacían pero agarraban uno por cada dedo de la mano. Claro que siempre iban adelantados, y no te metas en su orchad, porque todo mal.

Gold vs. Green. Siempre digo que todos los días se aprende algo nuevo. En este trabajo aprendí a diferenciar 2 tipos de kiwis: los gold y los green (que son los de los pelitos, que se venden en Argentina). Siempre trabajamos con los gold, que hay que tratarlos muy bien, descargarlos muy suavamente en la canasta cosa de que no se machuquen. Claro que a veces soy medo bestia y cuando saco uno se me caen 3 al piso (y eso está mal, muuy mal!!!!!). Los green son los que tenes que pickear a toda velocidad, porque se paga por “bin” y pagan por cada cajon que hagas. (Los gold pagan por hora).

Prejuiciosa por demás con el tema “trabajar en campo”, porque no sólo me pareció una increíble experiencia sino que lo repetiría. ¿Cuándo uno va a trabajar en la naturaleza, al aire libre, con un grupo de alemanes, franceses, japoneses, italianos, etc? Almorzar en el pasto, embarrarse? Claro que el trabajo no es fácil y es duro, pero es algo único y algo que nunca me hubiese imaginado que iba a ser y que seguramente, en mi país no hubiera pasado. Quise venir en busca de lo “único”, de lo “diferente” y no hay duda que mi primer trabajo se trató ni más ni menos de eso. Quedó sellado como primer trabajo, primer contractor, primer experiencia. Gracias Peter John! (Y para los que quieren hacer picking, altamente recomendable con él!).

miércoles, 17 de agosto de 2011

New Zealand,

New Zealand. De "new" y de nuevo lo tiene todo sin duda. Para mí lo es todo. Viajar tantas horas en avión, volar tan lejos, vivir sola, en simples palabras, manejarme sola. No es que en Bs. As no lo hacía: tenía mi trabajo, tenía mis ahorros (mi manejo de plata, trámites, etc), mi carrera. Pero después llegaba a casa y tenía la comida hecha y las compras del super compradas. No tenía que conseguir un lugar para ¡vivir!, ni más ni menos que un lugar para vivir y dormir. Tenía la vida, sin querer, planificada. Y la famosa rutina.
Esta vez tocó Nueva Zelanda, pero pudo haber sido un país más cercano y pasar por lo mismo: sola en un lugar que no es mi casa, ni mi barrio, ni nada. Con el tiempo voy cayendo en donde estoy (todavía, sí) y de lo que vivo. Que 1 año es 1 año. Aunque a veces con todo lo que quiero hacer pienso que es poco y no me va a alcanzar.
Todavía me acuerdo esa primera sensación cuando el avión despegó desde Ezeiza; con Gonzalo nos miramos como recordando esa primera charla en la clase de geografía sobre irnos, irnos bien lejos con un programa de work & travel. (¿Y si nos vamos a Nueva Zelanda? Dale, pongámonos a ahorrar y en Octubre aplicamos para la visa).
No había llorado en la previa hasta que las mellis se pusieron a llorar, tímidamente, como si se ocultaran para que yo no me ponga mal pero fue inevitable cuando las vi: solté un par de lágrimas y ahí sí, el saludo final: Chau familia, hasta dentro de 12 meses.
Fue como si nos hubiesen metido a mi y a Gonzalo en una cápsula del tiempo o qué (del tiempo puede ser porque son 16 horas más) y nos hubiese dejado en otro planeta: habíamos llegado por fin a "nueva Zelanda" y estabamos en una isla, en país donde se hablaba inglés y donde la cultura, es bastante diferente a la nuestra. No teníamos rumbo, no sabíamos después de Auckland qué iba a tocar, pero esa era la parte divertida, ahí comenzaba el verdadero viaje.
Después de días muy divertidos en el Base y de conocer gente de diferentes nacionalidades (volver al "hostel" fue para mí una respiración y volver a palpitar el viaje y me recordó que ese era el lugar donde quería estar), buscamos en grupos de facebook o en comentarios de la gente del hostel a dónde ir después. Ahí fue cómo decidimos ir a Tauranga, sabíamos que había trabajo en campo y si bien al principio estaba algo negada con eso, me decidí por ir.
Auckland para mí al menos resultó ser una gran ciudad con sus diferentes matices. Fue como estar en una película. Gente asíatica, hindúes, árabes, muchos con sus atuendos- , vestimentas atípicas para nosotros, otra cultura. Auckland fue todo, fue el principio del libro, fue el comienzo y punto de partida del viaje, fue la bienvenida.

Vuelta al blog.

Decidí retomar el blog a partir de ahora, aunque sea que quede como un recuerdo a lo "diario de viaje" y cuando lo lea me translade a lo que estoy viviendo...
Después de 3 meses y días , después de pasar casi 2 semanas en Auckland , 1 mes en Tauranga y 2 en Wellington (actualmente viviendo ahí), vuelvo a escribir....!

miércoles, 27 de abril de 2011

Palpitando el viaje.

Marzo, Abril....Qué meses por favor! Me pasaron muchísimas cosas. Marzo fue un mes donde conocí muchas cosas de mí y donde creo que me di cuenta de muchas otras. Fue 100% emocional. Desamor, tristezas, llantos que ahora, viendolo a lo "lejos", no fueron necesarios (siii! recién ahora me vengo a dar cuenta de ésto, clap clap). Marzo fue un mes 100% adolescente, de mucha música a lo Coldplay y ese tipo de bandas y mucho papel tissue. En cambio, Abril fue más un mes de aprendizaje, de salir adelante y hasta de madurez. Creo que esto del viaje fue también motivo para de alguna manera, obligarme a mí misma a pensar: "Che, nena, tenes que estar bien....".
Sí, la cabeza en cualquier momento va a estallar, pero hoy por hoy puedo decir que de alegría.
Este mes particularmente fue raro pero lindo a la vez. Dejé de trabajar después de 5 años, y los que saben, fue un lugar que me marcó bastante...no fue cualquier trabajo y me cambió. Me puse las pilas con los preparativos también y vi a mucha gente que quería ver. Lo lindo de haber renunciado fue que tuve estas 3 semanas en casa, descansando un montón y aprovechando para comprar cosas.
Por fin, este objetivo tan lindo tiene fecha y es el 11 de Mayo. No me puedo quejar de nada. Sólo pienso que uno a veces hubiera querido que las cosas salgan de otra manera....pero si hay algo que aprendí, es que esto de que "las cosas pasan por algo", es así sin duda. Claro que a nadie le gusta estar mal, llorar por algo que no-es pero sí sirve; de alguna manera te cambia la forma de pensar. Es cuestión de tiempo. Qué palabra. Tiempo. Y estos meses escuché de todo. "Va a pasar"/ "Es cuestión de tiempo"/ "Te vas a olvidar de todo en unos meses y te vas a reir" / "Te vas de viaje" /"Tenes que pensar en vos"/ "Se te viene algo único". Es verdad. Por eso Abril fue un mes de sentar cabeza y realmente, palpitar este viaje que se me viene. No me arrepiento de cómo se sucedieron y desencaderaron las cosas en Marzo, por algo fue así. Como dije, las cosas no salen siempre como uno las quiere y sí, indudablemente no hay que planear demasiado todo (parecen cosas obvias y recién a los 23 años las aprendo?)

Ya estoy a menos de 2 semanas de irme y todavía queda mucho. Mis últimos días con la familia, con mis amigos y la gente que quiero. Quiero aprovechar y disfrutar muchísimo estos días, no es que no los vaya ver nunca más, pero si realmente es 1 año la estadía...sí va a ser mucho. (y no me vengan con que 1 año no es nada! Dejen de ver a su familia por 1 año, y vean que sí es mucho!!).

Qué voy a extrañar? Los riquísimos mates con la abuela a la mañana y a la tarde, las cenas alborotadas de la Familia Martínez que siempre terminan en risas y torpezas, las charlas y hasta discusiones tontas con Osky y Adri, las siestas en el cuarto de la abuela, los dvds de papá (de Altos artistas) de fondo para alguna cena y su constante musicalización "de ambiente", mi cama, mis cosas, las salidas con amigos, la noche "porteña", todo.

Qué siento? Emoción, y un latido fuerte en el pecho cuando me voy a dormir, porque es el único momento donde hay silencio (por lo menos en esta casa de 8 habitantes!) y realmente caigo de todo lo que voy a vivir. Nostalgia por todos estos meses también y obviamente no voy a negarlo pero mucha expectativa por lo que va a ser este año.

Tengo la sensación que voy hacia una búsqueda interna también, a ver con qué me encontraré.. (qué miedo).

Sí, mi año nuevo empieza el 11 de Mayo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Costa argentina

Primer finde largo de carnaval. Como todos los findes largos (al menos desde que trabajo), pienso en algún lugar que sea más o menos lindo y más o menos cerca y me voy. Agarro mi bolsito norteño, colorido, lo lleno bastante (sí, es inevitable) y lo llevo a pasear, al menos por unos días. Mis compañeras de ruta siempre suelen ser amigas mías; esta vez fui con Maxi al famoso balneario argentino de San Bernardo. Como no acostumbro mucho a ir a la costa argentina (este verano dio la casualidad que fui a Mar de Ajó también con mi familia) me llamó la atención varias cosas y traté de sacarme un poco el prejuicio que tenía con La Costa Argentina . Siempre dije, entre una playa desolada de Brasil (y eso que fui una sóla vez) y una playa llena de gente donde tu paisaje, además del mar son las sombrillas vecinas, los perros, el churrero y el que canta A los piruliiiineeess; prefiero mil veces la playa-desolada-brasilera. Pero este finde saqué lo mejor de, al menos, San Bernardo, que fue nuestro paradero, y vi cosas bastante divertidas que me hicieron sentir cómoda y hasta "en casa".
Ir a la playa, con reposeras en mano, bolso con equipo de mate, ropa, pedir permiso entre la multitud ¡sólo para encontrar un hueco y poner la reposera!. Llegar y hacer de ese mini espacio, nuestra casita al menos por esa tarde. Ir moviéndose según el sol lo disponga. Ir al mar, salir, hacer el mate y dejar que la yerba se vuele con el viento mientras lo pones en el mate. Escuchar a todos los perros (que ladran todos juntos). El que le grita al perro, el que le grita a la mujer que lo acompañe a la playa. La quilmes. De repente sentir arena porque alguien de al lado se le ocurrió sacudir la lona. Acostarse en la arena, cerrar los ojos y escuchar conversaciones de "los de atrás", "los del costado" o "los de adelante"; o simplemente escuchar los originales cantos de:

* "CHUURRROS CHURROS CHURROOOS, CAALENTITOS LOS CHURROOOOSS"

*A LOS PIRULINEEEEEEESSSSS

*A LOS CRUCIGRAMASSSSSSS

*AGUA CALIENTE! 2 pesitos el agua calientee

*BEBIDA FRESCAAA....! COCA BIEN FRIA BEEBIDA FRESCAA
etc.

También noté, y esto no viene al caso, cuán diferentes somos las mujeres en la playa respecto a los hombres. Hice una especie de sondeo y me di cuenta que el 100% de las mujeres tomaban sol a toda costa: en la arena, de cola, en la reposera. Y no hacían nada más que eso, o hablar (me incluyo). Pero los hombres, un 80% o estaba sentado de espalda al sol, -con remera o sin- o estaba parado, haciendo algo, caminando, casi jugando con los pies en la arena, digo, en actividad. Maxi me decía que no entiende como podía estar 6 horas tomando sol "sin hacer nada". Claro que en mi estadística no voy a generalizar porque hay muchos hombres que les gusta tomar sol, así como también hay muchas mujeres que prefieren estar en la sombra o toman apenas media hora de sol y se aburren. Y está perfecto también. Lo que sí nunca entendí es por qué había gente (de mayor edad) que se ponía la reposera en la entrada del balneario (justo a 2 metros de la calle).

En fin, mi punto es el siguiente: como dije antes, tenía un cierto prejuicio (que ni siquiera llega a ser prejuicio, es sólo que siempre preferí otros destinos...) y creo que esta vez sentí que estaba en una playa donde, si bien no es un paraíso, tiene un folclore tan particular que cualquier podría adivinar que son "costas argentinas". Esto es justamente lo que la caracteriza: la gente, nuestra manera de ser. No sé si es que me estoy yendo y estoy pasando por un momento donde inscoscientemente valoro todo (?) pero me gustó todo esto y lo voy a extrañar. Ojo, no me iría a la Bristol de MDQ todos los findes, pero no le diría que "no" a a la costa argentina otro finde largo.




martes, 15 de febrero de 2011

Frases infaltables si te vas a NZ

Paso a detallar las frases más comentadas desde el día saqué la visa y también desde que lo fui comentando a amigos/fliares/etc, es decir: cuando ya era un HECHO:


-“’¡¡¿Te vas a Nueva Zelanda!!?..no lo puedo creer….¿Dónde queda eso?

-“Uy qué bueno, yo tengo un primo que está allá” / amigo / el primo del mejor amigo de mi hermano que hizo eso!" Se quedó ahí por 1 año (...)

-“TE VAS A RECOGER KIWIS!?!?!?”

-“Qué se te dio por irte?”

-“A qué parte de Australia te vas?? (¿?) (¡Nunca dije que me iba a Australia!!)


Me gustaría tener la respuesta para todas...o no...

Preparativos (mentales)

“Año nuevo vida nueva”. Esa la frase de cabecera para cada año entrante. Es una de las que está en top 5 de las frases más usadas en estas fechas, así como también la conocida “Por un 2011 mejor” (y ahí viene el chin chin) o “Que se te cumplan los deseos….”.

Y, haciendo un corto balance de mis 22 años de vida, debo decir que éstos fueron buenos y diferentes. No tengo que reprochar nada, claro que hubo años mejores que otros: algunos algo “monótonos”, otros con grandes sorpresas, otros con nuevas y grandes amistades (de esas que son para siempre) y sobretodo de grandes aprendizajes.

También es común esto de los “objetivos” por año (“este año quiero aprender tal idioma, este año voy a dejar de ser tan (..); muchos dicen que dejan de fumar….”). No sé bien por qué estos “Objetivos” se van diluyendo ya a mediados de marzo, abril; es como si uno se propusiera todo en estos meses de vacaciones, pero ya cuando empiezan ciertas responsabilidades por esa fecha, uno le dice chau a esos objetivos, a ese block de notas de la computadora, a esa agenda, o papelito donde uno va marcando los talleres, cursos y cosas que quería hacer para ese año.

También un gran año para muchos amigos y familia: Viajes cruzando el Atlántico, un gran noviazgo, casamiento, muchos egresos facultativos, el viaje de Mili por los 15…y eso es lo que se sabe, pero también se sabe que cada año es una incógnita y pueden pasar muchas cosas.

De lo que sí soy verdaderamente consciente, es que al menos éste año, el 2011 va a ser distinto para Mí. Se acerca "EL" Gran viaje. Un viaje que ni empezó pero ya pasó por 100 fases y etapas. La selección del destino, la incertidumbre durante el año de "Me saldrá la visa?", el "efecto post-visa" (miles de sensaciones), los altibajos y estados de ánimo, los miedos, las alegrías y el llanto (protagonista durante el mes de Diciembre y Enero!).

Consciente que durante 12 meses voy a ser independiente o dejar de ser dependiente de al menos muchas cosas. Que voy a tener que aprender muchas cosas. Y quizá lo único que me "preocupe" es esto de renunciar a varias cosas. VARIAS COSAS. Pero también lo acepto, lo elegí y hasta me da algo de adrenalina; lo tomo como un desafío y en ciertas ocasiones es lo que me genera más ganas de irme.

Si hay algo que sé es que esta idea de viajar no surgió hace 1 año cuando elegí el destino....surgió hace bastante. Quizá es medio trillado decirlo pero ya de chica fantaseaba con conocer otros lugares y viajar. Y si hay algo que sé es que efectivamente, después de tanto voy a viajar. Ahora el tema será lo que viene, ahora caigo y ahora no falta nada: Empieza la cuenta regresiva.